martes, 22 de agosto de 2017

SABER PEDAGOGICO

Partiendo de la definición del saber pedagógico como: “los conocimientos, construidos de manera formal e informal por los docentes; valores, ideologías, actitudes, prácticas; es decir, creaciones del docente, en un contexto histórico cultural, que son producto de las interacciones personales e institucionales, que evolucionan, se reestructuran, se reconocen y permanecen en la vida del docente.”[1] Es fácil identificar que este saber pedagógico estará determinando en gran medida la apreciación que el docente tenga de la práctica educativa y su actuar en la práctica docente.

Ésta última se considera que está fuertemente determinada por el saber que Rosa María Torres
[2] “llama común y que describe como aquel que se genera al margen de las aulas y de la instrucción formal pero que son aportados en el salón de clases tanto por alumnos como por profesores”.

Un ejemplo de saber común es la primera experiencia cuando recién egresado de la Escuela Normal se empieza a trabajar con alumnos de primer grado. La preocupación del docente recién egresado es que los niños aprendan a leer y tiene que enfrentarse a la presión de las autoridades superiores que indican que debe ser para el mes de Diciembre.

Para hacer frente a esta situación se acude a recomendaciones de los docentes más experimentados para retomar conocimientos informales que en muchas ocasiones no son analizados y sólo se ponen en práctica para hacer frente a esa función del docente en la adquisición de la lectura y la escritura y que finalmente logran resultados: los niños leen en el mes de Diciembre, de esta relación práctico-utilitaria el docente forma esquemas de pensamiento y de acción que integran lo que Perrenoud[3] ha llamado habitus.

Este habitus a través de los esquemas de acción nos permiten hacer frente a las múltiples complejidades que se presentan en la cotidianeidad del aula colocándolo en un lugar privilegiado en el actuar de la práctica docente, pero si se considera que los saberes comunes tiene que integrarse en los saberes elaborados; es decir formales y que ambos tienen que ser movidos por estos esquemas para acceder a otro saberes pedagógicos entonces se encuentra que el habitus puede entorpecer ese movimiento e incluso obstruirlo lo que evitará que el individuo logre una transformación en sus saberes encasillándolo únicamente a saberes empíricos.

Para evitar este encasillamiento se requiere de la transformación del habitus donde el primer paso es ser consciente de los esquemas de acción que se ponen en marcha cuando se está en el proceso enseñanza-aprendizaje en el salón de clases.

Continuando con el ejemplo de la adquisición de la lectura y escritura, un esquema de acción internalizado en el habitus podría ser el de enseñar las grafías para que posteriormente se enseñen las sílabas, el alumno forme palabras y finalmente se llegue a la construcción de enunciados. Para muchos este proceder sería lo adecuado desde un habitus no transformado; sin embargo Shön[4] nos plantea que existe un gran riesgo que acecha al saber del docente desde la práctica porque tiende a hacerse cada vez más tácito lo que le impide comprender los fenómenos desde otras perspectivas. Por lo que sugiere que:

“El profesional se [debe] permitir experimentar la sorpresa, la perplejidad, o la confusión en una situación que encuentra dudosa o única. Reflexiona sobre el fenómeno que tiene adelante, y sobre las comprensiones iniciales que han estado implícitas es su conducta. Lleva a cabo un experimento que sirve para generar tanto una nueva comprensión del fenómeno como un cambio en la situación… No separa el pensamiento del hacer.”

Una vez consciente de estos se debe de entrar en un entrenamiento reflexivo que permita no sólo ser consciente de lo que está obstruyendo la práctica, sino de lo que funciona, lo que se puede modificar para mejorarla y analizar los resultados de los cambios para iniciar nuevamente otro proceso reflexivo y de esta manera contribuir a la transformación del habitus.

El proceso de reflexión requiere que se tome en cuenta el contexto y la cultura en donde se desarrolla la práctica, es decir desde “un modelo de enseñanza situada, donde se resaltarán la importancia de la influencia de los agentes educativos que se traducen en prácticas pedagógicas deliberadas, en mecanismos de mediación y ayuda ajustada a las necesidades del alumno y del contexto, así como de las estrategias que promuevan un aprendizaje colaborativo o recíproco”[5]

Este proceso de mediación entre los saberes y el habitus por la reflexión requiere de ese aprendizaje colaborativo entre diferentes sujetos que participan en el proceso de enseñanza-aprendizaje porque en ocasiones se esta tan inmerso en la dinámica del aula que tendemos a soslayar detalles importantes que están determinando nuestro actuar, provocan situaciones hostiles en el grupo y que sólo podernos percatarnos de ellas cuando hay otro sujeto que nos puede señalar en sus observaciones y en un diálogo que está pasando y como lo podemos modificar.

Por otro lado se requiere que esa reflexión cuente con “unos referentes teóricos, entendidos como instrumentos conceptuales extraídos del estudio empírico y de la determinación ideológica, que permitan fundamentar nuestra práctica; dando pistas acerca de los criterios de análisis y acerca de la selección de las posibles alternativas de cambio”[6]

Si no contamos con este referente teórico es muy posible que la complejidad de la práctica docente confunda el objetivo de la reflexión y se divague en el aspecto o aspectos a ser analizados. Es de vital importancia antes de reflexionan determinar con otros sujetos que observen la práctica en el salón de clases qué problema se quiere erradicar, qué se va a observar, qué se puede modificar y cómo se va a registrar los cambios que la modificación a través de la reflexión sea capaz de generar.

Por lo anterior se “entiende que la construcción del saber pedagógico es un proceso complejo, que debe partir de la diversidad en sus concepciones y asumir que la teoría y la práctica son instancias de legitimación del saber. La reflexión lo resignifica y la socialización lo hace consistente. Los contextos contribuyen en su configuración y lo cotidiano, con su multipresencia en la vida social, origina un saber que debe recuperarse por el pensamiento reflexivo”[7]

Durante el proceso de enseñanza-aprendizaje de la lectura y la escritura podernos ubicarnos tal vez en la problemática que surge de la cotidianeidad cuando varios de nuestros alumnos no escriben oraciones, se han quedado en la escritura de palabras. Partiendo de ahí se empieza a formar un referente teórico por qué los alumnos no escriben oraciones, es la metodología la adecuada para la enseñanza de la lectura y escritura, qué otros métodos pueden ponerse en práctica…

Después de partir de este referente teórico, continuar con la revisión de teorías que podrían explicar el origen del problema, buscar posibles soluciones a ese problema, hacer las modificaciones en la práctica y registrar los resultados para que se inicie otro proceso de reflexión.

De esta manera se crearan vínculos entre la práctica y la teoría, el pensar con el hacer siempre seguir este sendero para llegar poco a poco a dominar el quehacer educativo.



BIBLIOGRAFÍA
DIAZ Barriga, Frida. (2003). Cognición situada y estrategias para el aprendizaje significativo. Revista Electrónica de investigación Educativa, Vol.5, N. 2. p.3. Consultado 23/02/08 en: http://redie.ens.uabc.mx/vol5no2/contenido-arceo.html.

DÍAZ Quero, Víctor. Teoría emergente en la construcción del saber pedagógico en Revista Iberoamericana de Educación (ISSN: 1681-5653)

PERRENOUD, Philippe. (2001). El análisis colectivo de la práctica como iniciación a la práctica reflexiva en Desarrollar la práctica reflexiva en el oficio de enseñar. Profesionalización y razón pedagógica, España, Graó, p.80.

SCHÖN, Donald A. De la racionalidad técnica a la reflexión desde la acción en El profesional reflexivo. Cómo piensan los profesionales cuando actúan, Paidós, p. 72.

TORRES, Rosa María. (1998).Saber común/saber elaborado en Qué y cómo aprender. Necesidades básicas de aprendizaje y contenidos curriculares, México, SEP, p.p. 45-47.

ZABALA Vidiella, Antoni. (2000). La práctica educativa. Unidades de análisis docente, en La práctica educativa. Cómo enseñar. España, Grao, p.14
[1] DÍAZ Quero, Víctor. Teoría emergente en la construcción del saber pedagógico en Revista Iberoamericana de Educación (ISSN: 1681-5653)
[2] TORRES, Rosa María. (1998).Saber común/saber elaborado en Qué y cómo aprender. Necesidades básicas de aprendizaje y contenidos curriculares, México, SEP, p.p. 45-47.[3] PERRENOUD, Philippe. (2001). El análisis colectivo de la práctica como iniciación a la práctica reflexiva en Desarrollar la práctica reflexiva en el oficio de enseñar. Profesionalización y razón pedagógica, España, Graó, p.80.
[4]SCHÖN, Donald A. De la racionalidad técnica a la reflexión desde la acción en El profesional reflexivo. Cómo piensan los profesionales cuando actúan, Paidós, p. 72.
[5] DIAZ Barriga, Frida. (2003). Cognición situada y estrategias para el aprendizaje significativo. Revista Electrónica de investigación Educativa, Vol.5, N. 2. p.3. Consultado 23/02/08 en: http://redie.ens.uabc.mx/vol5no2/contenido-arceo.html.[6] ZABALA Vidiella, Antoni. (2000). La práctica educativa. Unidades de análisis docente, en La práctica educativa. Cómo enseñar. España, Grao, p.14.
¿qué se entiende por práctica pedagógica y ésta qué tiene que
ver con el proceso lector y escritor? La práctica pedagógica puede de
-
finirse como la experiencia o vivencia de los eventos intencionados y
espontáneos entre maestros y estudiantes en los que se realiza la edu
-
cabilidad de los seres humanos a través de la enseñabilidad de los dis
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tintos saberes. Son esos encuentros, dialógicos, éticos e intersubjetivos
por excelencia, que los agentes educativos suelen llamar procesos de
enseñanza-aprendizaje; o como la define la profesora Olga Lucía Zu
-
luaga,

Nos comprometemos a implementar el Currículo Nacional.

Tarea N° 2:
Nos comprometemos a implementar el Currículo Nacional.
Los primeros pasos.
Para la presente tarea deberá reunirse con sus colegas para socializar las respuestas frente a las siguientes preguntas:
¿Qué aspectos del Currículo Nacional necesitan profundizar un poco más? ¿Por qué?

Necesitamos como Región Junín-EBE  ,profundizar :
1. Análisis de Competencias
2. Análisis de Capacidades
3. Análisis de Estándares de aprendizaje
4. Análisis de desempeños
5. Conocer  más sobre la Diversificación
6. Empoderarnos en el tema de Adecuaciones/adaptaciones curriculares

Dudas, en qué consisten o qué clase de confusión es la que tienen al respecto.
Aun se genera confusión con el DCN
Y en el caso de las adecuaciones se piensa aun que se debe hacer una programación paralela

¿Qué aspectos del Currículo Nacional podrían empezar a implementar?

Como DREJunin ya empezamos  a implementar el CN se tomo la  decisión Regional, pero necesitamos  conocer más y que el grueso de profesionales profundicen su conocimiento, pues creemos que no se puede aplicar por partes porque sentimos que lo estaríamos desmembrando
Se ha tomado la decisión de hacer una programación escrita  y empoderarnos mas en las programaciones curriculares de Inicial y primaria


¿Qué acciones se proponen realizar para implementar estos aspectos, involucrando a sus demás colegas?
Programar  talleres  (02) Setiembre y Octubre dirigido a directores y docentes de CEBE  y PRITE
Capacitaciones (01)  en el mes de Setiembre dirigido a  los docentes  y No docentes del Equipo SAANEE.

martes, 15 de agosto de 2017

COMPETENCIA ....



QUÉ ES UNA COMPETENCIA
El concepto de competencia es multidimensional e incluye distintos niveles como saber (datos, conceptos, conocimientos), saber hacer (habilidades, destrezas, métodos de actuación), saber ser (actitudes y valores que guían el comportamiento) y saber estar (capacidades relacionada con la comunicación interpersonal y el trabajo cooperativo). En otras palabras, la competencia es la capacidad de un buen desempeño en contextos complejos y auténticos. Se basa en la integración y activación de conocimientos, habilidades, destrezas, actitudes y valores.

Chomsky en Aspects of Theory of Syntax (1985) por ejemplo, a partir de las teorías del lenguaje, estableció el concepto y define competencias como la capacidad y disposición para el desempeño y para la interpretación.
Una competencia en educación es: un conjunto de comportamientos sociales, afectivos y habilidades cognoscitivas, psicológicas, sensoriales y motoras que permiten llevar a cabo adecuadamente un papel, un desempeño, una actividad o una tarea.
COMPETENCIAS BÁSICAS
Actualmente se continúa debatiendo cuáles son las competencias genéricas, no obstante los diversos autores coinciden en las siguientes:
1. Capacidad de aprender a aprender.
2. Capacidad de aplicar los conocimientos en la práctica.
3. Capacidad de análisis y síntesis.
4. Capacidad para adaptarse a las nuevas situaciones.
5. Habilidades interpersonales.
6. Capacidad para generar nuevas ideas (creatividad).
7. Comunicación oral y escrita en la propia lengua.
8. Resolución de problemas y toma de decisiones.
9. Capacidad crítica y autocrítica.
10. Habilidades básicas de manejo de la computadora.
11. Trabajo colaborativo.
12. Conocimientos generales básicos sobre el área de estudio, disciplina o profesión.
13. Compromiso ético (valores).
14. Conocimiento de una segunda lengua.
15. Apreciación de la diversidad y multiculturalidad.
16. Habilidades de investigación.

PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS
En la educación basada en competencias quien aprende lo hace al identificarse con lo que produce , al reconocer el proceso que realiza para construir y las metodologías que dirigen este proceso.
La evaluación determina qué algo específico va a desempeñar o construir el estudiante y se basa en la comprobación de que el alumno es capaz de construirlo o desempeñarlo.
La educación basada en competencias concierne a una experiencia práctica, que se vincula a los conocimientos para lograr una intención. La teoría y la experiencia práctica convergen con las habilidades y los valores, utilizando la teoría para aplicar el conocimiento a la construcción o desempeño de algo.
Así, es necesario facilitar el desarrollo de las habilidades , la madurez de los hábitos mentales y de conducta que se relacionen con los valores universales. Asegurándose de que el fin y centro del aprendizaje sea el alumno, reforzando el desarrollo del pensamiento crítico del estudiante, con objeto de que éste cuente con herramientas que le permitan discernir, deliberar y elegir libremente, de tal forma que en un futuro próximo pueda comprometerse en la construcción de sus propias competencias.
Es importante proporcionar al estudiante:
•  Diferentes variables y dejar de centrarlo exclusivamente en los contenidos de las materias.
•  Utilizar recursos que simulen la vida real.
•  Conducirlo al análisis y resolución de problemas, que los aborde de manera integral en un trabajo cooperativo o por equipos, apoyado por el trabajo personal del profesor con cada alumno.
También es importante tener presente que mucho de lo que los estudiantes ahora aprenden mañana será obsoleto y que las habilidades genéricas, por otro lado, no envejecen, se desarrollan y aumentan, especialmente si se aprenden en un clima de libertad.
E s la construcción de aprendizajes significativos y útiles es indispensable el desarrollo de estas habilidades, que, en gran medida pueden desenvolverse mediante el aprendizaje por experiencia en situaciones concretas de trabajo y son, por ejemplo:
Destrezas ocupacionales
Se relacionan con el desarrollo de la persona; con la capacidad para expresarse y con la capacidad de manejar la información.
Destrezas sociales
Capacidad de colaborar con los otros y mostrar comportamientos orientados a integrar y fortalecer a un grupo determinado.
Competencia participativa: saber participar, ser capaz de organizar y decidir.
Destrezas de acción
Competencias de acción: resultado de la integración de las competencias anteriormente señaladas, que construyen prácticas específicas y manejan los cambios.
EL DESEMPEÑO
Un cambio importante de tomar en cuenta es cómo medir la construcción de competencias en el alumno, puesto que no es posible medirlas con una evaluación o con un examen, como estamos acostumbrados a hacerlo, la única forma de lograrlo es mediante el desempeño .
Para hablar de desempeño, es preferible utilizar, en vez del vocablo tradicional "Alcanzar un objetivo", el término " Resultados " porque define con mayor claridad las metas del aprendizaje y las prácticas básicas y avanzadas de las materias de aprendizaje. El término objetivo implica intención y el término competencia implica resultado .
" Resultados " son los frutos que se obtienen, el final del producto, el foco de todas las actividades relacionadas, requieren que las competencias se hayan construido y las habilidad desarrollado. Implican, además, que el estudiante se haya comprometido y transformado en competente, que descubra las habilidades que utiliza y obtenga una visión valoral hacia su práctica.
El desempeño en la educación está establecido por una manifestación externa que evidencia: el nivel de aprendizaje del conocimiento y el desarrollo de las habilidades y de los valores del alumno.
El producto o desempeño debe presentarse de acuerdo con los términos o criterios de las exigencias de calidad que previamente se habrán acordado o establecido para la presentación o desempeño de este resultado.
El desempeño se describe como un resultado de lo que el alumno está capacitado a hacer o producir al finalizar una etapa. No se evalúa al alumno, sino el resultado o el producto final que él ha construido.
En un programa basado en competencias los objetivos se convierten en resultados y responden a dos preguntas: ¿qué hacer en la vida laboral y cotidiana con los conocimientos adquiridos en este curso? ¿Cómo se pueden utilizar los conocimientos adquiridos en este curso para confrontar situaciones reales?
PENSAMIENTO CRÍTICO
Las áreas que conforman el pensamiento crítico son las habilidades de: razonamiento, la educación centrada en la solución de problemas y la toma de decisiones.
En las décadas de 1980 y 1990 la investigación educativa propuso como campo de estudio el pensamiento crítico en el que confluyeron el empeño por definir las habilidades y estrategias cognitivas y la tradición filosófica del razonamiento (lógica formal e informal) que desarrolló los problemas inmersos en la argumentación. La psicología cognitiva aportó como metáfora el concepto de solución de problemas, entendido como un marco que integra toda actividad de pensar.
Para definir o comprender una situación o problema (cotidiano, conceptual, de investigación, etc.) requiere de la capacidad de conceptualización; buscar formas de resolver un problema, en muchas ocasiones, exige procedimientos de indagación, de formulación y comprobación de hipótesis. Las diferentes estrategias de solución de problemas descansan en procedimientos de inferencia o juicio, como la búsqueda de regularidades, el principio de no contradicción o la estrategia general de análisis medio-fin, etc.
La toma de decisiones implica las habilidades de valoración para elegir entre diversas alternativas y las consecuencias que se derivan de cada una de ellas.
Principales habilidades de razonamiento que se utilizan en la resolución de problemas
Evaluación:
Análisis:
Resolución de problemas:
Toma de decisiones:
Consulta:
• Evaluar (estimar el valor de una cosa).

• Dividir el problema en sus partes principales



• Establecer el uso, la meta, de lo que se va a evaluar y el modelo en el cual apoyarse para juzgar el valor de una cosa.

• Relacionar.
•Determinar, razonar, crear diferentes alternativas.
•Jerarquizar.
•Habilidades de computación.
• Realizar juicios de valor (discernimientos sobre la cosa).

• Criticar (juzgar los aspectos buenos y malos de una cosa).
• Elegir.
• Asentar prioridades.
• Procesos de investigación.
• Clarificar razonamientos.





• Comparar y contrastar.

• Apoyar los juicios.

• Asumir consecuencias.
• Consulta científica.
• Integrar datos pertinentes de diferentes fuentes.

• Considerar los juicios de calidad.



• Discutir o dialogar (dar pros y contras sobre argumentos, cotizaciones, políticas, etcétera).
• Demostrar las causas o las razones.




• Causas-efectos.




• Desarrollar la evidencia y la influencia potencial de cada factor.




• Identificar las características principales.




• Argumentar (dar razones).




• Demostrar




• Suministrar evidencia.




• Clarificar fundamentos lógicos.




• Apelar a principios o a leyes.




RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS

Es una metáfora del proceso de aprendizaje. Para solucionar un problema, primero se define y analiza para comprenderlo; segundo, se buscan formas de modificar la situación (estrategias de solución); después, se elige la solución que se considera mejor; a continuación, se aplica y finalmente, se valoran los resultados obtenidos. En estos pasos se incluyen todas las habilidades de razonamiento.

Para definir y comprender una situación o resolver un problema se necesitan todas las habilidades implícitas en las capacidades de conceptualizar, de reflexionar y de hacer juicios. Estas habilidades son especialmente importantes. En ocasiones, son también necesarias las habilidades de indagar (investigar) y formular y comprobar hipótesis. La toma de decisiones para resolver un problema implica elegir con eficacia entre diferentes opciones o alternativas para tomar una.

APRENDIZAJE SIGNIFICATIVO
Es el conocimiento que integra el alumno a si mismo y se ubica en la memoria permanente, éste aprendizaje puede ser información, conductas, actitudes o habilidades. La psicología perceptual considera que una persona aprende mejor aquello que percibe como estrechamente relacionado con su supervivencia o desarrollo, mientras que no aprende bien (o es un aprendizaje que se ubica en la memoria a corto plazo) aquello que considera ajeno o sin importancia.
Tres factores influyen para la integración de lo que se aprende:
  • Los contenidos, conductas, habilidades y actitudes por aprender;
  • Las necesidades actuales y los problemas que enfrenta el alumno y que vive como importantes para él;
  • El medio en el que se da el aprendizaje.
Los modelos educativos centrados en el alumno proponen que el profesor debe propiciar el encuentro entre los problemas y preguntas significativas para los alumnos y los contenidos de las UEA, favorecer que el alumno aprenda a interrogar e interrogarse y el proceso educativo se desarrolle en un medio favorecedor (en un lugar adecuado, con material didáctico y métodos de enseñanza participativos, relaciones interpersonales basadas en el respeto, la tolerancia y la confianza). Asimismo propone que la educación debe tener en cuenta que el aprendizaje involucra aspectos cognoscitivos y afectivos.
Del aprendizaje significativo, que surge al descubrir el para qué del conocimiento adquirido (insight), emerge la motivación intrínseca, es decir, el compromiso del alumno con su proceso de aprendizaje. En cambio, en la educación centrada en el profesor, la motivación del alumno suele ser extrínseca basada en la coerción y en las calificaciones.
Es común que los programas sean poco efectivos, no porque el alumno sea incapaz, sino porque no logra hacerlos parte de sí mismo y por lo tanto no es capaz de aplicar los conocimientos adquiridos a su trabajo.
Pese a que las propuestas de H. Bloom han sido objeto de nutridos debates, continúan siendo un referente básico. La siguiente tabla muestra los niveles de conocimiento –cognoscitivos y afectivos- que deben propiciarse en toda asignatura.

Niveles de aprendizaje

Aspecto cognoscitivo
Aspecto Afectivo
Nivel 1. Conocimiento de datos.
Almacenamiento de datos e información en la memoria
Nivel 1. Recibir
Poner atención. Darse cuenta que algo esta sucediendo
Nivel 2. Comprensión.
El alumno es capaz de expresar con sus propias palabras, resumir o ampliar lo que se ha aprendido.
Nivel 2. Responder
Emitir una respuesta ante el estímulo, sea una persona, un objeto, una situación o determinada información.
Nivel 3. Aplicación
El alumno es capaz de entender y explicar situaciones concretas y novedosas mediante el uso de conceptos abstractos.
Nivel 3. Valorar
El alumno valora en forma vivencial y experiencial una situación, información o persona. Esta valorización se expresa mediante la aceptación o el rechazo de lo valorado.
Nivel 4. Análisis
El alumno es capaz de identificar y clasificar los elementos de un determinado contenido informativo, puede hacer explicitas las relaciones existentes entre dichos elementos y reconocer los principios que guían la organización de esos elementos en un todo coherente y ordenado.
Nivel 4. Organizar
Relacionar unos valores con otros y elaborar una jerarquía de valores propia.
Nivel 5. Síntesis
Reunir en una nueva forma, creativa, original una serie de elementos que aparentemente no tienen conexión entre sí.
Nivel 5. Caracterizar
Organización amplia y compleja del sistema personal de valores con el cual puede evaluar diferentes aspectos y actitudes de su vida.
Nivel 6. Evaluación.
El alumno es capaz de fijar y determinar criterios para la valoración. Emitir juicios.